Hay un momento en la vida en el que te tienes que arriesgar o perderlo todo; no tienes más opciones. Si arriesgas, puede que ganes, y puede que hayes una vida llena de felicidad y buenos momentos. Por el contrario, si arriesgas y pierdes, no tienes que preocparte. Ya vendrán tiempos mejores y las cosas serán más fáciles entonces, pero nunca te des por vencido. Sigue arriesgándote, arriésgate siempre, lucha por tu felicidad. Recuerda siempre que: lo que no te mata, te hace más fuerte. Tú puedes.
Y es que todos tenemos en esas épocas o momentos difíciles ese sentimiento de nostalgia hacia la infancia, donde nos podiamos evadir facilmente... ¿Quién no ha soñado nunca en viajar al país de Nunca Jamás?
#Cristina.
Muy bien Cristina, veo que ya estás en el mundo de los blogs, visitaré tu blog a menudo a ver que se cuece por aquí.
ResponderEliminarUn beso
Alejandro